Una dashcam graba el trayecto y, si ocurre un incidente, se convierte en una prueba muy útil ante la aseguradora. No hace falta gastar mucho, pero hay que fijarse en algunos detalles para que el vídeo sea realmente aprovechable.
Qué mirar antes de comprar
- Resolución y sensor: 4K ayuda a leer matrículas; un sensor Sony STARVIS mejora la imagen de noche, que es cuando más falla una dashcam barata.
- Cámara trasera: los modelos de 2 o 3 canales graban también la parte trasera e incluso el interior.
- Modo parking: graba si detecta un golpe con el coche aparcado. Requiere cable de alimentación fija o una batería externa.
- GPS y WiFi: el GPS añade velocidad y ubicación a los vídeos; el WiFi permite verlos y descargarlos desde el móvil sin sacar la tarjeta.
- Tarjeta microSD de alta resistencia: es imprescindible para grabar continuamente durante años.
Nuestra selección
La más probada de bajo precio: GKU 4K
4K con WiFi de 5 GHz, gran angular de 170°, visión nocturna y modo parking de 24 h. Más de 11.000 valoraciones y 4,3★.
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La completa con GPS: REDTIGER F7N Touch
4K con sensor STARVIS 2, pantalla táctil, GPS y WiFi de 5,8 GHz. Casi 7.000 valoraciones y 4,4★.
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La compacta con giro: DDPAI Mini Pro 4K
Cámara de 4K con giro de 360° para grabar también el interior. 549 valoraciones.
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La de tres canales: VANTRUE N4 Pro
4K con WiFi y tres canales (delantera, interior y trasera), pensada para conductores profesionales y VTC.
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Conclusión
Para empezar sin gastar mucho, la GKU 4K. Si quieres GPS y mejor imagen nocturna, la REDTIGER. Para grabar el interior, la DDPAI Mini Pro. Y para uso profesional, la VANTRUE N4 Pro.